👉 Esta semana entendí algo clave: no quiero una comunidad grande, quiero una que transforme.
Crear la comunidad me llevó días. Frenar antes de abrirla en serio me llevó toda la semana. No fue por falta de ganas, sino por una pregunta incómoda que no me pude sacar de encima: ‼️¿Estoy construyendo un espacio que transforme empresarios o solo un lugar donde se consume contenido y se disimula el caos? En ese freno entendí algo importante para mí: hoy prefiero empresarios comprometidos que mirando en modo pasivo. Esa pregunta me obligó esta semana a hacer algo incómodo pero necesario: bajar a tierra mi modelo de comunidad y mi oferta, sin maquillaje, sin atajos. Comparto mi estado actual, porque creo que este ejercicio solo tiene sentido si soy honestos con el punto de partida. ------------------------------ Nicho / foco de la comunidad Empresarios fundadores de empresas en crecimiento (+5 años, USD 500K+), que ya lograron resultados, pero están atrapados en el caos operativo, la dependencia personal y la pérdida de foco estratégico. Nombre de la comunidad Cofradía Empresarial | BEACON Estado actual La comunidad está creada, pero aún cerrada. Hoy estoy en una etapa conceptual y de diseño del modelo, definiendo con criterio cómo debe integrarse a un sistema de negocio sostenible y no convertirse en un “grupo más que consume tiempo”. Miembros actuales 4 miembros (sin actividad aún, justamente por estar cerrada). Facturación vinculada a la comunidad 0 Mayor bloqueo de la semana El temor a abrir una comunidad poco cualificada, invertir mucha energía en dinamizarla y que eso no se traduzca ni en transformación real para sus miembros ni en un modelo de negocio sano para mí. No quiero volumen sin compromiso. No quiero sentirme que estoy “ocupado” sin impacto. Eso me frenó… y a la vez me obligó a pensar mejor. Aprendizaje clave Se me ordenó algo importante: 👉 La comunidad no es el producto. 📌 Quiero que el corazón sea la transformación real, por ello pienso en el High Ticket. 📌 Quiero que la comunidad sea el ecosistema que cualifica, prepara, contiene y acelera… no el fin en sí mismo.