Donde no puedes ser tú, mejor no estar. Defender nuestra esencia y apreciar lo que somos es bienestar y es vitalidad. Somos lo que soñamos, lo que hemos vivido, lo que no queremos, lo que esperamos de la vida..... La Habana, es sin duda uno de esos lugares que te atrapa, donde paradójicamente te sientes libre y el corazón late contento porque se contagia la alegría y las ganas.... Un lugar donde se siente más y se piensa menos. Os dejo por aquí un dibujo de hace muchos años, 2016 más o menos, aunque el dibujo siempre está presente, cuando me atasco o simplemente por placer me pongo a dibujar. Me encanta salir a la calle y dibujar cualquier cosa. Un abrazo a todos y feliz tarde :))