Miércoles 13 de de mayo (La alquimia del placer)
Soberanos🧡 Hoy nos sumergimos en las aguas del Chakra Sacro (Svadhisthana). Nos encendemos en un naranja intenso, activamos el poder creador de nuestras glándulas sexuales y nos rendimos ante la Ley del Menor Esfuerzo. Quiero empezar con una pregunta confrontante. Tómate un segundo, cierra los ojos y respóndete con una honestidad brutal: ¿Para ti la vida es fácil o es difícil? ¿Es dura o es suave? No me respondas a mí, respóndete a ti mismo. Si tu respuesta interna fue que la vida es difícil o dura, el diagnóstico es rápido y quirúrgico: estás en modo supervivencia. Así de sencillo. Quien sale de la supervivencia entiende que la vida es un paseo, la vida es un juego. Quien deja de luchar contra la corriente comprende que no nació para sufrir, sino para jugar. La energía que se posa en tu centro sacro está ahí para ser canalizada y convertir la existencia en algo fluido. La consigna es clara: lo que sea que estés haciendo hoy, hazlo fácil. Ponle cariño, ponle actitud, ponle disciplina, ponle identidad, ponle repetición y enfoque. Así es como se hackea la realidad. Van a llegar nuevos retos, claro, y al principio parecerán difíciles, pero tu propósito biológico es convertir lo difícil en fácil a través de la repetición y la disciplina, pero sobre todo, a través del placer. El problema es que no hemos aprendido a habitar el placer real. Estamos muy bien entrenados para la supervivencia, para vivir pequeños, protegiéndonos. Pero mientras te sigas protegiendo, no podrás expandirte. Hay que exponerse. Hay que exponerse al placer y saber quedarse ahí. No en el área de la anestesia de los estímulos de consumo rápido que usamos para tapar vacíos, sino en el placer de estar contigo, el placer de respirar, el placer de segregar voluntariamente tu propia medicina química: serotonina, dopamina o DMT. El verdadero placer está en el silencio y en la soledad, de donde brotan las revelaciones más poderosas. No busques un oficio especial para empezar a disfrutar; abraza lo que tienes hoy y conviértelo en una acción placentera.