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Comunidad IACE de Formación

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54 contributions to Comunidad IACE de Formación
GRACIAS
Les quiero agradecer a tod@s, por el apoyo incondicional que me dan, en estos meses, me he dado cuenta que he logrado crecer, me aportan mucho en cada clase y ejercicio que realizamos. noto que ya no siento miedo al realizar las sesiones de practica. me falta mucho por memorizar el paso a paso, pero los apuntes me ayudan basatante. el aporte que me dan en cada encuentro me dan animos para seguir, con mucho amor me corrigen y me animan a seguir. Gracias, por tanto.!!!!
GRACIAS
Gracias Patricia, aquí estamos aprendiendo los unos de los otros. Un abrazo💖
Te has sentido alguna vez separado de todo?
Buenos días mi querida Comunidad, acá les dejo con mucho cariño el mensaje de la semana del Dr.Mario Alonso Puig, dónde nos invita a vivir en el presente, el autocuidado. Así cómo recordarnos que somos parte de un todo. Que lo disfruten mucho 😘. Un abrazo inmenso 🤗 Querido amigo/a, Imagínate por un momento una ola en el océano. Avanza hacia la orilla rodeada de otras muchas olas y, sin embargo, se siente sola. Se percibe a sí misma como algo separado: separada de las demás, separada del agua, separada del mar. Mira la orilla acercarse y piensas, con miedo: "Cuando llegue allí, voy a romperme, voy a desaparecer, voy a dejar de existir". Y sufre. Pero en un instante de profunda lucidez, la ola comprende algo que lo cambia todo: "Yo tengo forma de ola… pero soy parte del océano." En ese momento, el miedo empieza a disolverse. La sensación de separación se desvanece. Ya no se siente sola entre las demás olas, porque entiende que todas son parte de un mismo TODO. Y entonces sucede algo precioso: la celebración de la unidad. A veces, en la vida, nosotros somos esa ola. Pasamos gran parte de nuestros días sintiéndonos separados. Separados de los demás, separados de la vida y, a veces, incluso separados de nosotros mismos. Vivimos corriendo, planificando, preocupándonos por lo que vendrá o lamentándonos por lo que ya pasó. Y en ese ir y venir constante, se nos olvida lo esencial: somos océano. Pero, ¿cómo se vuelve a recordar? ¿Cómo deja uno de sentirse una ola solitaria para reencontrarse con el océano del que forma parte? La respuesta es más sencilla de lo que parece: estando presente. Cuando vamos corriendo de un sitio a otro, cuando vivimos en la cabeza, anticipando o lamentando, no podemos sentir esa unidad. Estamos físicamente con los demás, pero por dentro estamos lejos. Es estando aquí, plenamente, cuando se abre la puerta para volver a sentir la conexión con uno mismo, con los que nos rodean y con la vida. La neurociencia confirma que cuando una persona está plenamente presente, los circuitos cerebrales que se activan son completamente distintos a los que se activan cuando está ausente, aunque físicamente se encuentre en el mismo lugar. Cuando una persona está plenamente presente, su salud mejora. Su salud mental, su salud física y su salud espiritual.
Gracias por compartir Tatiana, está muy interesante.💯
Presenteción
Soy especialista en biodescodificación y facilitadora en constelaciones familiares. Me complace pertenecer a esta comunidad para seguir aprendiendo. Trabajo en ambas disciplinas y deseo consolidar mis conocimientos, aprovechando la experiencia de quienes integran esta plataforma.
Bienvenida Sandra, estás con el mejor equipo.💯
La idea muerte y darle muerte a la idea
Un 13 de noviembre escribí al chat del grupo de máster en Biodescodificacion lo siguiente: "Acabo de recibir una paciente con la que trabajé hace un año (tenía cáncer de cuello uterino) y se curó pero no terminamos el proceso. Ahora me consultó de nuevo porque de nuevo regresó el cáncer y le ha hecho metástasis los ovarios y un poco en los pulmones" Reconocí ante el grupo que me daba miedo que se muriera, que quien sobrevive a un cáncer 2 veces, además con metastasis PERO ella no me consultaba por el cáncer sino por la angustia que le producía no poder trabajar. La idea de morirse no estaba en su cabeza y en su sentir (además es médica algo debía de saber del tema que le daba tranquilidad también) entonces al conversarlo con Walter y las compañeras me di cuenta que MI miedo, no me estaba permitiendo escucharla con claridad a ella. Así que con la voluntad de acero y una sensibilidad de seda retomé el trabajo con ella comprendiendo juntas la precision (casi que matemática) de su síntoma con su historia sus memorias y sus resentires. Terminamos las 4 sesiones que habiamos establecido para ello. Hoy me escribió, después de casi 2 meses de no saber de ella:
La idea muerte y darle muerte a la idea
Gracias por compartir Ingrid, excelente aprendizaje. Un abrazo🙌
El peso de la carencia: cuando pedir duele
Llegó a la sesión con una carpeta de facturas y fotos del local que había montado cuatro años atrás. Me senté frente a ella y, mientras hablaba, fui armando el mapa de su vida: 50 años, 18 de pareja con Daniel, emprendimiento propio, cansancio profundo. Me contó que pedir dinero le quemaba la garganta; que cada vez que necesitaba debía suplicar; que Daniel la ayudó con mano de obra en el negocio pero que, al mismo tiempo, ocultaba compras a nombre de otros y la amenazaba con “defenestrarla” si se separaban. Ella piensa en el divorcio, irse, preservar su paz a luchar contra él y toda su familia. Mientras escuchaba, vi cómo su historia personal se entrelazaba con la del clan. Me habló del padre que tuvo problemas con cheques, del tío estafador, del abuelo que controlaba todo el dinero y de la abuela que escondía “platita” bajo el colchón. Recordó episodios de cheques rebotados, de correr al banco, de clientes que le debían y de la humillación de tener que pedir. Todo eso no era sólo una serie de hechos: era un guion que se repetía. Hubo un momento que cambió la sesión. Le pregunté qué enseñanza quería dejar a sus hijos si encontrasen en una situación similar. Respondió con voz quebrada: “Que luchen por lo que les corresponde.” Esa frase abrió una puerta. Empezó a ver su vida no como un fracaso personal sino como la repetición de un mandato familiar: mujeres que sostienen, hombres que controlan, secretos que se pagan con humillación. Trabajamos sobre esa comprensión: distinguimos entre irse para evitar la pelea y decidirse a reclamar desde la paz; exploramos la paradoja de que, estando con Daniel, ya vivía en carencia emocional; y trazamos pasos concretos para proteger su emprendimiento y preparar, si lo decide, una reclamación legal sin perder la serenidad. Al final de la sesión se fue con una calma nueva: no la calma de huir, sino la calma de quien decide con dignidad. Apartado técnico y teórico Hipótesis clínica - Síntoma central: sensación de humillación, miedo a la carencia, bloqueo para reclamar derechos. - Conflicto biológico: conflicto de carencia y pertenencia ligado a la repetición transgeneracional de dependencia económica y traición. - Nivel transgeneracional: lealtades invisibles que mantienen a la consultante en el rol de sostén y la inhiben para reclamar.
Gracias Walter, muy interesante el caso y el análisis estructurado a posteriori. 💯
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Marisela Vivas García
5
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@marisela-vivas-garcia-4632
Soy docente. Estudiante de Biodescodificación

Active 5h ago
Joined Dec 4, 2025