EL DUELO Y LA PAUSA QUE NOS DA CALMA CON CLARIDAD
El jueves me dieron la noticia de que había fallecido mi perrita Kia. Llegó a mi vida desde que ella tenía unos cuantos días de haber nacido. Compartimos muchas memorias y ella me vio crecer al igual que yo a ella. Estos últimos días he estado reflexionando, cuando intento afrontar la realidad todo mi cerebro sigue sin procesarlo. Hace mucho tiempo no recibía una noticia así, y es la primera vez que me pasa con una mascota. Creo que lo que más me dolía era saber que ella era mi responsabilidad y aunque fue por problemas genéticos, me deja muy triste. Fue una semana complicada y no pude despedirme, todo fue muy rápido. Sé que la naturaleza no se puede controlar y no debo enfocarme en lo que no pasó. Cada día su presencia nos va a hacer falta tanto como a mí como a mi familia. Tuve una semana muy pesada y esta noticia hizo que todo se detuviera y fue muy inesperado. Quiero darme unos días de luto y escribir esto es parte de mi proceso de duelo y aceptar que las cosas van a cambiar. Ella se queda en mis recuerdos y en tener la certeza de que estuvo cuando más la necesitaba y yo haberle dado una linda vida. Ahora me toca continuar (a mi ritmo) y honrar su memoria. Estoy en calma y espero que con cada día que pase las cosas se vean más claras. ¿Cómo se perdona uno mismo el no haber podido hacer más, aunque entendiera que era su momento?