Tomar la decisión de vivir en tu límite te hará libre
¿Dónde te impiden tus miedos contribuir más a la humanidad, o ganar dinero de una manera más creativa y disfrutable? Si no tuvieras miedo alguno, ¿te ganarías la vida exactamente igual que ahora? Tu límite es donde te detienes, donde comprometes tu máximo potencial y, en cambio, te dejas dominar por tus miedos. ¿Has perdido el contacto con los miedos que limitan y moldean tus ingresos y tu estilo de vida? Si te has engañado a ti mismo y crees que no tienes miedo, te estás mintiendo. Si no puedes admitirlo, te estás engañando a ti mismo y a los demás. Pero sobre todo, a la vida. Siempre que finjas tu verdad, estarás negando tu potencial y no pararás de ver proyecciones de la desconfianza, el miedo y la inseguridad que sientes dentro. O tal vez seas muy consciente de tus miedos: miedo a arriesgarte, miedo al fracaso o miedo al éxito. Tal vez te sientas cómodo con tu vida y temas el cambio de estilo de vida que podría conllevar un cambio, aunque tu nuevo negocio se acerque más a lo que realmente quieres hacer con tu vida. Algunas personas temen sentir miedo y, por lo tanto, ni siquiera se acercan a su límite. Eligen un trabajo o negocio que saben que pueden hacer bien y fácilmente, y ni siquiera se acercan a dar lo mejor de sí mismos. Sus vidas son relativamente seguras y cómodas, pero vacías. Carecen de la vitalidad, la profundidad y la energía inspiradora que caracterizan a alguien que vive al límite. Si eres ese tipo de persona que se resiste, que trabaja duro tal vez, pero no al límite de su verdadero potencial, otras personas no confiarán en que puedes ayudarles a vivir al límite y a dar lo mejor de sí mismos. Como experimento, describe en voz alta tu límite en relación con tu negocio. Di algo como: - “Sé que podría ganar más dinero, pero me da pereza dedicarle lo que eso implicaría." - "Sé que podría dar más de mi verdadero talento, pero me da miedo fracasar y quedarme a 0". - He dedicado años a desarrollar mis habilidades y negocio y me da miedo dejarlo atrás y empezar algo nuevo, aunque sé que paso la mayor parte del tiempo haciendo cosas que no me interesan de verdad.