En la mitología inuit, Sedna es la diosa del mar helado, madre de las criaturas marinas y guardiana de los fondos oceánicos. Su historia habla de renacimiento desde la adversidad y de cómo, al sumergirse en las profundidades, se transforma en fuente de vida. Esa energía encaja a la perfección con la composición de mi obra, porque este cuadro respira Ártico. El turquesa recuerda al hielo translúcido, el blanco es la escarcha y la niebla, los grises las rocas. Como si todo emergiera desde abajo, desde la profundidad. Espero que os guste!! 🧊