Quise compartir el trabajo de Brooke Shaden, una fotógrafa que me resulta especialmente interesante por el uso del autorretrato conceptual. Me gusta cómo utiliza su propio cuerpo no solo para aparecer en la fotografía, sino para representar ideas y emociones. Sus imágenes tienen un carácter muy surrealista y pictórico, con escenas que parecen sacadas de un sueño o de un cuento un poco oscuro. En estas fotografías me llaman mucho la atención las transformaciones del cuerpo, el uso de elementos como las alas, las flores, los vestidos y la naturaleza, y cómo consigue crear imágenes imposibles que, aun así, transmiten emociones muy humanas. También me interesa mucho su manera de trabajar la composición y el color. Hay imágenes más oscuras y dramáticas y otras mucho más delicadas, pero todas mantienen una estética muy reconocible. Como autorretratista, me parece especialmente interesante ver cómo convierte el autorretrato en algo que va mucho más allá de fotografiarse a sí misma: se convierte en personaje para contar una idea. Un trabajo que me inspira mucho en este proceso de entrenar la mirada y de seguir explorando las posibilidades del autorretrato conceptual.