¿Qué importancia le dais al estatus social o a los símbolos de estatus en las relaciones personales y profesionales?
No me refiero únicamente al dinero, sino a aspectos como el cargo, la reputación, el tipo de trabajo, el reloj que llevas, el coche, la forma de vestir o incluso los círculos en los que te mueves.
¿Pensáis que estos elementos siguen influyendo de forma significativa en las primeras impresiones y en las oportunidades, o creéis que, a medio y largo plazo, lo que realmente pesa es la competencia, la personalidad y la capacidad de aportar valor?