Hoy, 8 de agosto de 2026, todavía no hay nadie aquí. Y, aun así, mientras grababa las primeras oraciones gratuitas... lloré como nunca. Durante mucho tiempo le pedí a Dios que me mostrara cuál era mi propósito. Se lo pregunté una y otra vez, sin saber cuándo llegaría la respuesta. Hoy la vi. La encontré en estos audios. Mientras los grababa entendí que cada palabra, cada silencio y cada segundo tenían un propósito mucho más grande que yo. No te voy a mentir. Tuve muchísimo miedo. Un miedo que ni siquiera sé cómo explicar. Porque no se si esto funcionará o si realmente sea los que necesitas, pero lo sentí y puse todo mi empeño en que así fuera. Hoy solo quiero pedirte una cosa... Disfrútalo. Abre tu corazón. Porque estoy convencida de que Dios ha obrado a través de mí para que estas oraciones lleguen a ti. No para que escuches mi voz, sino para que puedas encontrarte con la Suya. Gracias por estar aquí. Escribo estas palabras con lágrimas en los ojos, imaginando el día en que esta comunidad esté llena de personas buscando lo mismo: un momento con Dios. Si algún día lees este mensaje cuando ya seamos miles, quiero que sepas que tú también formas parte de esta historia. Y si hoy eres una de las primeras personas en llegar... gracias por creer antes que nadie. Te prometo algo: Aquí no vas a encontrar perfección. Pero sí encontrarás un espacio donde la presencia de Dios será siempre lo más importante. Solo déjate guiar. Bienvenido a esta familia. 🤍