¿Y si la salvación empieza dentro de mí?
He estado reflexionando sobre la pregunta que aparece en la segunda parte de UCDM. ¿Qué es la salvación? Al mirar el mundo actual, siento que esta pregunta se vuelve muy práctica. Vivimos rodeados de conflictos, guerras, acusaciones, desconfianza y confrontación permanente. Las redes sociales muchas veces amplifican más de la cuenta el juicio, el ataque y el miedo. A veces pareciera que la humanidad estuviera atrapada en una necesidad constante de conflicto. Pero lo más inquietante es descubrir que esa confrontación también empieza dentro de uno mismo. Por eso he empezado a comprender la salvación de otra manera. No tanto como “salvarse” del mundo, ni como una gloria futura, como muchos definen, sino como una decisión consciente de dejar de alimentar las ilusiones y las órdenes del ego a cada momento. El curso dice que la salvación es un “des-hacer”, porque no apoya el mundo de sueños y malicia. Y eso me hizo pensar mucho. Tal vez la salvación práctica comienza cuando dejo de sostener mentalmente el conflicto. Cuando observo mis pensamientos. Cuando dejo de reaccionar automáticamente. Cuando empiezo mi propia EGOREDUCCIÓN. Porque definitivamente la salvación empieza por uno mismo. No desde la resignación ni desde ignorar lo que ocurre en el mundo, sino desde una decisión consciente de vivir con más paz, más comprensión y más presencia. Hoy siento que no vine a este mundo a aumentar el ruidajón, que por cierto tenemos bastante, sino a irradiar una energía distinta desde mis palabras, pensamientos y acciones. Por eso, más que esperar que algo externo me salve, hoy declaro en palabra y en acción mi propia salvación. Elijo entones recordar la paz, reducir el ego y no alimentar la guerra dentro de mí. Y quizás ahí comienza realmente la salvación colectiva: cuando cada uno deja de alimentar el conflicto en su propio interior. Con cariño, Jairo