Gracias Tomás por la mentoría del 22 de abril. Me tocó profundamente cuando hablaste de esta coherencia de la Identidad, desde lo que pensamos, sentimos (decimos) y hacemos, que requiere Ser-Hacer. Porque la creación, la manifestación, requiere al verbo, el hacer. Y por los frutos realmente nos conocemos. Porque en nuestras acciones viene impresa la energía que nos define, el ser expresado, la elección que intencionamos. Ahí es donde esta atención a las prácticas que nos enfatizas, que son coherentes con nuestro ser, son el fundamento de la materialización. Porque vivimos viviendo, y como vivimos, nos hace lo que somos. Como bien nos señalaste, nuestros hábitos son señal de nuestra identidad, si queremos ver hacia dónde nos dirigimos, basta revisar nuestros hábitos. Porque atraigo lo que soy. Y aquí la confianza, ha cumplido un rol principal en mi experiencia. La fe desde la certeza de que en mí reside mi mejor versión, como Dios reside en mí, y que si fluyo con la vida, se expresará en mi realidad. Y fue cuando me abrí a lo extraordinario, que pude ver las oportunidades que se me presentaban, y diciendo que sí a la vida, a estas nuevas posibilidades, fue que se armó un camino nuevo, que no conocía, y que me llevó a experimentar aquello que mi alma anhelaba. Así que con el corazón abierto, sintonizado en la frecuencia correcta para mí, logré expresarme coherentemente en lo cotidiano, atravesar la incomodidad para practicar esta yo esencial, y con cada acción, cada elección, cada sonrisa y conversación, sin darme cuenta, se fue tejiendo mi sueño, mi visión, hasta que estaba ahí, disfrutando y gozando el milagro de lo extraordinario. Y como la vida es continuo cambio, siempre habrá un nuevo desafío, una nueva incomodidad. Lo que yo he descubierto, es que si abordo el desafío desde mi antiguo yo, desde mi sombra, se siente incómodo, pero si lo hago desde mi nuevo yo, puede ser hasta divertido, interesante. Hacernos como niños es justamente eso, poder ir sin juicios, sin ansiedad ni anticipación, simplemente llevando quienes somos al momento presente. Ya no se trata de salir de nuestra zona de confort, sino que de ampliarla, de ir a lo desconocido para conquistarlo, para reconocernos en ese actuar, siendo y reconociéndonos en cada momento. Gracias @Tomás Pablo Calderón por tu constancia, por tu alegría y por el amor que imprimes en cada sesión.