Orden #14
Versículo 127:1
Nos recuerda algo tan sencillo pero tan poderoso: sin Dios, el esfuerzo humano se queda corto.
Podemos planificar, trabajar, cuidar, intentar controlar… pero si Dios no está en el centro, todo termina siendo desgaste. No es que no hagamos nada es que lo hacemos confiando primero en Él.
Qué paz saber que cuando Él edifica… nada es en vano.