Revisión física de los equipos: - Revisar el historial de fallas y alarmas. - Identificar los equipos instalados y su ubicación. - Consultar planos eléctricos, topología de red y programación. - Registrar el estado operativo antes de intervenir. - Inspeccionar tableros, bornes, cableado y protecciones. - Verificar ventilación, temperatura, humedad y presencia de polvo. - Revisar fuentes de alimentación, módulos de entradas y salidas, relés y actuadores. - Medir tensiones de alimentación según las especificaciones del fabricante. - Comprobar las fuentes de alimentación de control y los circuitos de protección. - Revisar continuidad, conexiones y puesta a tierra cuando corresponda. - Verificar que no existan sobrecargas ni conexiones flojas.