Predicación y estudio: “Cuando Dios derrama su poder en nosotros” Introducción: Dios no solo invita a conocerle, sino a vivir en el poder de su presencia. Ese poder transforma el corazón, capacita para la misión y sostiene en la debilidad. La Escritura muestra este derramamiento desde el Antiguo Testamento y su plenitud en el Espíritu Santo dado a la iglesia. Texto base (Antiguo Testamento, RVR1960) 1. Joel 2:28-29 “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.” - Enfoque: Universalidad y gratuidad del derramamiento. Dios promete su Espíritu para toda clase de personas, sin distinción de edad, género ni estatus. - Implicación: El poder de Dios no es élite espiritual; es herencia del pueblo redimido. 2. Isaías 44:3 “Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos.” - Enfoque: Del sequedal a la fertilidad. El Espíritu reverdece la esterilidad espiritual. - Implicación: Donde hay sequedad, Dios inaugura fluir, crecimiento y fruto. 3. Zacarías 4:6 “Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.” - Enfoque: Dependencia. La obra de Dios se realiza con poder divino, no con recursos humanos. - Implicación: La estrategia de Dios es presencia, no mera técnica. 4. Isaías 40:29-31 “Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.” - Enfoque: Renovación continua. El poder de Dios sostiene a los que esperan en Él. - Implicación: La espera activa en Dios es el camino hacia la fortaleza que persevera.