Este año no se trató solo de lo que lograste, sino de la persona en la que te estás convirtiendo. De las veces que te levantaste, de las decisiones que tomaste con miedo y aun así seguiste, de todo lo que hoy puedes mirar con más conciencia y compasión. 2025 te mostró tus límites… pero también tu fuerza. Te enseñó qué soltar, qué honrar y qué ya no puedes cargar si quieres avanzar más liviano. Hoy no cierres el año con prisa. Ciérralo con gratitud. Agradece lo que fue, incluso lo que no salió como esperabas, porque también eso te trajo claridad, dirección y crecimiento. Que este cierre sea un acto de amor propio. Y que el nuevo año te encuentre más presente, más fiel a ti y más conectado con tu propósito. 🤍✨