En los últimos meses he notado que el mercado fitness se ha vuelto mucho más retador: menos alumnos nuevos, cancelaciones de último momento y una mayor dificultad para mantener grupos estables. ¿Ustedes también lo han vivido? ¿Creen que se trata de la economía, de un cambio en los hábitos de las personas o de una mayor competencia? Me gustaría conocer sus experiencias y abrir una conversación para aprender entre todos.