NO ES LA EDAD, ES LA ACTITUD
NO ES LA EDAD, ES LA ACTITUD No venimos a competir entre jóvenes y mayores. Venimos a caminar juntos. Algunos llegamos con cicatrices visibles. Otros con miedos que aún no saben nombrar. Pero todos compartimos lo mismo: un cuerpo que siente, una mente que duda y un espíritu que quiere más. Aquí no creemos en la palabra límite como frontera, sino como pregunta. ¿Hasta dónde puedo llegar hoy? ¿Un paso más que ayer? Entonces vale. Este es un espacio donde la edad no manda, manda la determinación. Donde una discapacidad no define lo que eres, sino lo que has aprendido a superar. Donde la experiencia no pesa: inspira. Y la juventud no corre sola: escucha y empuja. Creemos en el sudor honesto. En el progreso lento pero constante. En levantarse cuando el cuerpo duele y seguir cuando la mente dice “no”. Aquí entrenamos músculos, pero también carácter. Aquí fortalecemos piernas, pero sobre todo voluntad. Nos une el respeto. Nos une el esfuerzo. Nos une la certeza de que nunca es tarde para empezar ni demasiado pronto para aprender. Venimos de vidas distintas: noches infinitas, viajes imposibles, caídas duras, sueños cumplidos y otros aún pendientes. Todo eso suma. Todo eso cuenta. Esta comunidad no promete cuerpos perfectos. Promete personas más fuertes. No vende atajos. Defiende el compromiso. Si eres joven, aquí encontrarás referentes reales. Si eres mayor, aquí descubrirás que aún queda mucho por conquistar. Si alguna vez te dijeron “tú no puedes”, este es tu lugar. Porque vivir no es evitar el riesgo. Vivir es atreverse, adaptarse y seguir. No importa de dónde vienes. Importa que hoy hayas decidido avanzar. Entrenamos juntos. Caemos juntos. Nos levantamos juntos. Esto no es fitness. Esto es una forma de estar en el mundo. Y apenas estamos empezando.