Querid@s poet@s:
ni el fútbol ni el calor podrán con la poesía.
Vamos con una propuesta divertida y refrescante.
Esta semana os invitamos a jugar con una de las formas más brillantes, breves y punzantes de la literatura: la greguería, ese relámpago verbal que Ramón Gómez de la Serna definió como “humor + metáfora”.
¿En qué consiste?
Escribe entre 5 y 10 greguerías originales. Buscamos frases breves, sorprendentes y visuales que transformen lo cotidiano en algo inesperado.
Piensa en cómo una idea puede girar, deformarse o iluminarse desde un ángulo insólito.
Algunas claves
- Brevedad: una sola frase, directa y afilada.
- Imagen + giro: une dos realidades que no suelen encontrarse.
- Humor o extrañeza: puede hacer sonreír, pensar o ambas cosas.
- Mirada: observa lo cotidiano como si lo vieras por primera vez.
Ejemplos (para inspirarte)
- El libro es un pájaro con más de cien alas.
- Las nubes son el polvo de las estrellas cuando se sacuden.
- El reloj bosteza minutos.
Es imposible asegurarlo, pero parece ser que Ramón llegó a escribir más de 10.000 de estas micromaravillas. Aquí tienes algunas:
Los pulpos son los guantes del mar
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La ametralladora escribe los puntos suspensivos de la muerte.
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En los hilos del telégrafo quedan, cuando llueve,
unas lágrimas que ponen tristes los telegramas.
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Abrir un paraguas es como disparar contra la lluvia.
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Las hojas secas parecen papeletas de una rifa de pájaros.
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La leche es el agua vestida de novia.
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Si te conoces demasiado a ti mismo, dejarás de saludarte.
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Nuestra verdadera y única propiedad son los huesos.
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La lluvia es triste porque nos recuerda cuando fuimos peces.
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El murciélago es el espíritu santo del demonio.
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El espantapájaros semeja un espía fusilado.
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Las sandalias son los bozales de los pies.
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La pistola es el grifo de la muerte.
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La leche es sueño batido.
Propuesta
Elige un eje temático para tus greguerías (por ejemplo: objetos cotidianos, el verano, la tecnología, el cuerpo, la ciudad…) y escribe desde ahí.
Nos leemos en los comentarios. Y de regalo va un vídeo de Ramón, grabado en el Parque del Retiro, que es una delicia. Casi seguro que lo improvisó todo, o casi todo. Era uno de los mejores conferenciantes del mundo. ¡Viva Ramón!