La advertencia de Marcos Galperin sobre la posible irrelevancia de la app de Mercado Libre no es una frase provocadora. Es una señal de época. El fundador de una de las compañías más grandes de América Latina está reconociendo algo que muchos todavía no terminan de procesar: la interfaz de internet está cambiando. Y cuando cambia la interfaz, cambian los ganadores.
Durante décadas el juego fue tener la mejor plataforma: la mejor web, la mejor app, el mejor marketplace. Pero en un mundo de asistentes y agentes de IA, el usuario ya no navega plataformas. Pide resultados. Y si un agente compra por vos, reserva por vos o decide por vos, la pregunta deja de ser “qué app abriste” y pasa a ser “qué marca recomienda la IA”