No fue el embarazo.
No fue la maternidad.
No fue la falta de tiempo.
Fue la forma en la que me hablaba.
El día que dejé de decirme
“ya no soy la de antes”
y empecé a decirme
“estoy evolucionando”
algo cambió.
La autoestima no vuelve cuando recuperas tu cuerpo.
Vuelve cuando recuperas tu voz interna.
💬 Hoy te leo en esto:
¿Qué frase dejaste de repetirte y te liberó?
O
¿Qué frase nueva gobierna ahora tu diálogo interno?
Que tu respuesta inspire a otra mujer.