Hay frases que deberían venir con una etiqueta de advertencia.
Por ejemplo:
"Ya que estamos..."
Porque normalmente esa frase nunca viene sola.🤦♀️
Empieza siendo inocente.
—Ya que estamos aquí... vemos el faro.
Cinco minutos después...
—Ya que estamos aquí... nos acercamos al mercadillo.
—Ya que estamos aquí... comemos en ese restaurante.
—Ya que estamos aquí... vemos el castillo.
—Ya que estamos aquí... damos un paseo.
—Ya que estamos aquí... hacemos unas fotos. 😂
Y cuando quieres darte cuenta...
Son las nueve de la noche.
Has recorrido media provincia.
Llevas dieciocho mil pasos.
Has visto tres pueblos.
Dos mercadillos.
Un castillo.
Y ya no sabes si estás de vacaciones...
o participando en el Camino de Santiago.😂😜
Lo curioso es que saliste de casa para descansar.
Y has acabado con una agenda más apretada que cuando estabas trabajando.😏
Porque parece que, si no aprovechamos cada minuto...
estamos desperdiciando las vacaciones.
Y quizá este verano el mejor plan no sea hacer más cosas.
Quizá sea llegar a un sitio bonito...
Sentarte.
Mirar el paisaje.
Y resistir la tentación de decir:
"Ya que estamos…"