Desde que hice mi primera formación para ser maestra de yoga en 2020, sentí un fuerte llamado hacia el yoga prenatal. Sin embargo, fue hasta 2023, después de años dando clases, que encontré una certificación que realmente resonó conmigo: yoga prenatal integrado con formación como Doula. Esa experiencia transformó por completo mi visión. Comprendí que el embarazo va mucho más allá de adaptar la práctica física; implica cambios emocionales, mentales y espirituales que merecen ser acompañados con conciencia y amor. Tres meses después de terminar el curso, quedé embarazada de Nina y viví un embarazo y parto natural en agua profundamente amoroso y transformador. Desde entonces nació en mí el deseo de compartir todo lo aprendido, vivido y estudiado. Ahora, en mi segundo embarazo, continúo documentando, profundizando y compartiendo herramientas y experiencias que pueden hacer una verdadera diferencia en este camino. Y sé que este programa seguirá creciendo conmigo.