Después de recuperarse, Yasuke nos extorsionó con todo el ramen que pudiera comer a cambio de participar en una sesión de fotos. Para Mikhail, obviamente, no fue una decisión muy difícil.
Como lo prometido es deuda, aprovechamos la sesión para teñirnos el pelo en honor a nuestra victoria. XD
Al terminar el día, cerramos con una promesa: demostrarle al mundo que, incluso con los dones más simples, podemos hacer cosas completamente épicas.
PD: Costó convencer a Yasuke para posar como Jojos pero valió totalmente la pena.