Domina los colores de tu marca antes de pintar tu historia.
En la creación de una marca personal pasa lo mismo que con el color: primero aprendes las reglas, luego las combinas y, al final, creas tu propio tono. Los colores primarios representan tus valores. Los secundarios, tus habilidades. Y la armonía surge cuando todo comunica quién eres sin decir una palabra. No se trata solo de diseño. Se trata de identidad, coherencia y emoción visual.