A veces, la vida te lleva por caminos que dejan de tener sentido. Buscas respuestas afuera, intentas encontrar una dirección y, de pronto, comprendes que el lugar al que puedes volver siempre está dentro de ti. Regresar a ti es volver a escuchar tu propia verdad. Es recuperar la claridad, reconocer tu conciencia y permitir que tu vida vuelva a encontrar su rumbo. Cuando todo afuera parece perderse, dentro de ti permanece la Fuente.