De funcionario a emprendedor: la seguridad que realmente cambia tu vida
Hace muchos años trabajé para la administración pública. Era un trabajo de oficina, sin demasiado estrés, sin la presión constante de generar beneficios para otros, y con esa sensación de estabilidad que muchos consideran tranquilidad.
Con el tiempo, esa estabilidad empezó a convertirse en monotonía.
Cada día era igual: tareas administrativas, llamadas, papeleo… Todo demasiado previsible. Tenía un sueldo pequeño, pero “seguro”, como se decía antes: “hambre, pero segura”.
Hasta que un día decidí dejarlo.
No me sentía realizado. Sentía que podía aportar mucho más y que mi trabajo ya no tenía ningún interés para mí.
Después de un viaje largo, empecé a emprender.
Probé diferentes negocios, creé páginas web, vendí suscripciones, espacios publicitarios… Ganaba algo de dinero, aunque nunca lo suficiente como para vivir cómodamente de ello. Trabajaba muchísimas horas, pero había una gran diferencia: estaba construyendo algo mío.
Y cuando trabajas en proyectos que te ilusionan, el tiempo pasa de otra manera.
Desde entonces, salvo colaboraciones puntuales, nunca he podido volver a trabajar para otros. La tentación de regresar a la seguridad siempre aparece alguna vez, pero precisamente ahí está una de las pruebas del emprendedor.
Lo que sí me faltó durante muchos años fue educación financiera. Y eso es algo que he corregido con el tiempo.
Tener una reserva económica cambia completamente tu forma de trabajar y de vivir. Te aporta tranquilidad, claridad mental y seguridad. Saber que tú y los tuyos tenéis cubiertas las necesidades básicas te permite trabajar desde otro lugar emocional.
Cuando esa base está cubierta, trabajar deja de ser angustia y se convierte en disfrute.
Por supuesto, emprender es duro. No es para todo el mundo. Hay meses difíciles, ingresos irregulares e imprevistos que golpean fuerte. Y sí, también pagamos demasiados impuestos.
Pero al otro lado de la balanza hay algo muy valioso.
Como agente inmobiliario puedes generar mayores ingresos que como asalariado, ayudas a las personas en momentos importantes de sus vidas, conoces gente constantemente, cada día es diferente y tienes la posibilidad de construir una vida más alineada contigo y con tu familia.
Personalmente, veo muchas más ventajas que inconvenientes.
También he aprendido algo importante en ventas: Para ser un buen vendedor necesitas sentir seguridad.
Cuando tienes estabilidad emocional y económica, transmites calma, profesionalidad y confianza. Y eso el cliente lo percibe inmediatamente.
Un vendedor necesitado se nota.
Por eso, incluso si estás pasando una etapa complicada económicamente, debes aprender a comunicar seguridad. No desde la falsedad, sino desde el control emocional.
Una herramienta muy útil para conseguirlo son las visualizaciones.
Visualiza que acabas de cerrar una operación importante. Que has cobrado una factura. Que tienes buenos contratos en marcha. Que tu salud, tu economía y tu vida están en equilibrio.
Cuando consigues sentir esa tranquilidad por dentro, empiezas a transmitirla por fuera.
Y cuando transmites seguridad, estás mucho más cerca de conseguir la confianza de tu cliente.
0
0 comments
Fernando Fernández Ariza
3
De funcionario a emprendedor: la seguridad que realmente cambia tu vida
powered by
Crea tu negocio inmobiliario
skool.com/crea-tu-negocio-inmobiliario-7200
Aprende a crear tu negocio inmobiliario desde cero. Sin experiencia previa, a tu ritmo, con libertad y altos ingresos. Yo lo hice y te acompaño.
Build your own community
Bring people together around your passion and get paid.
Powered by