El fundamento de nuestra fe
Tal vez te preguntaras: ¿Cuál es nuestra posición doctrinal? y si realmente estas haciéndote esta pregunta pues es también importante que sepas que se trata de una muy buena pregunta, es totalmente relevante e importante conocer la respuesta ante tal pregunta, por lo cual creemos que es fundamental aclararte tal inquietud. Debes saber que los principios de fe que tenemos como comunidad están plenamente basados en la Palabra de Dios, creemos con absoluto convencimiento que en la Biblia Dios ha inspirado a hombres para escribir sus palabras, sus mandatos, sus obras, todo acerca de el, sus planes, sus designios y todo lo que tiene preparado para nuestras vidas. Por lo tanto basamos toda nuestra manera de vivir y obrar en lo que nos enseñan las Sagradas Escrituras, creemos que la Biblia es suficiente, inerrante, inefable y que es todo lo que el creyente necesita para su santificación, edificación y crecimiento espiritual. La Biblia también mejora la vida de oracion del creyente y otros tantos beneficios que nos conducen a llevar una vida cada día mas en conformidad con la voluntad de Dios, mas parecidos al Bendito Hijo de Dios, una vida cada vez mas entregada al Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, una vida donde podamos agradarle de verdad, no conforme a lo que nosotros creamos o supongamos de como debemos agradarle, sino agradarle conociendo cuales son los verdaderos términos y condiciones que Dios nos revela en su Palabra para que le podamos agradar conforme a lo que el quiere y demanda de nuestras vidas. Pedimos al Señor nuestro Dios que por medio del Precioso Espíritu Santo nos ayude a interpretar correctamente su Palabra, la Biblia, a enseñar con temor y temblor lo que su Palabra verdaderamente expresa en cada una de sus paginas, para que podamos vivir realmente conforme a la voluntad de Dios y no a la nuestra, y que podamos rendir nuestras vidas correctamente al Bendito Hijo del Dios Viviente, quien es nuestro Salvador, nuestro Redentor, el único Digno de recibir toda honra y toda gloria por los siglos de los siglos, quien transforma nuestra voluntad en su voluntad, Amen.