EL EJERCICIO Durante los próximos días quiero que estés atento a cualquier situación en la que las cosas no salgan como esperabas. No hace falta que sea algo importante. Puede ser un cliente que no responde. Una tarea que te lleva el doble de tiempo. Un error que cometes. Alguien que no reconoce tu esfuerzo. Un resultado que no llega. EN CUANTO OCURRA, QUIERO QUE OBSERVES TRES COSAS. PRIMERA. ¿QUÉ HAS SENTIDO? Rabia, frustración, miedo, tristeza, impotencia, vergüenza... No busques la respuesta correcta. Observa lo que aparece. SEGUNDA. ¿QUÉ TE HAS DICHO? "Siempre me pasa lo mismo." "Con todo lo que he trabajado..." "No soy suficientemente bueno." "Es que con esta gente no se puede." "Da igual lo que haga." Escucha esa conversación que aparece dentro de ti. TERCERA. ¿QUÉ HAS HECHO DESPUÉS? ¿Te has quejado? ¿Has buscado un culpable? ¿Te has venido abajo? ¿Has empezado a trabajar todavía más para compensarlo? ¿Has abandonado? ¿Has intentado controlarlo todo? Y aquí quiero que prestes especial atención. Puede que descubras que tu reacción no es nueva. Que cambian las personas, cambian los trabajos, cambian las circunstancias... Pero tú vuelves a responder de una manera muy parecida. AHÍ ES DONDE QUIERO QUE PONGAS LA MIRADA.