Mi vida, mis proyectos y mi propósito fueron encontrando forma y dirección de una manera que antes no imaginaba posible. En ese proceso, mis hermanos de Camino Blanco y la guía amorosa de Inti fueron un sostén profundo.
A través de sus libros, su sabiduría y su generosidad, fui cultivando algo que me faltaba: perseverancia, confianza y claridad interna. Paso a paso, empecé a sentir cómo mi energía vital se expandía, cómo volvía la fuerza, y cómo mi autoestima comenzaba a crecer, cada día un poco más.
Hoy puedo decir que no solo encontré un camino, sino también una manera más amorosa de habitarme, de sostener mis procesos y de confiar en lo que soy.
Gracias por ser parte de este renacer