HAY UNA MUJER…
Que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor,
y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados.
Esa mujer que transforma cansancio en fuerza,
lágrimas en sonrisas,
y silencios en abrazos que curan.
Hoy celebramos a esa mujer que nos enseñó a mirar la vida con ternura,
a levantarnos con valentía,
y a amar sin medida.
💛 Gracias mamá, por ser hogar, guía y milagro cotidiano.
Tu amor no se mide en palabras, sino en cada gesto que deja huella.