Siempre me han gustado las redes sociales porque nos permiten mantenernos cerca de las personas que queremos, compartir momentos y sentirnos acompañados aun en la distancia. Sin embargo, con el tiempo también noté que en plataformas tradicionales como Facebook o TikTok a veces se percibe hostilidad, comparación constante y conversaciones poco cuidadosas.
Desde que descubrí Skool, mi percepción cambió. Me ha fascinado el ambiente que se vive en sus comunidades: un espacio más enfocado, respetuoso y colaborativo. Aquí las conversaciones se sienten más humanas, con intención de aportar y crecer en conjunto, sin la presión ni el ruido que suele haber en otras plataformas.
Valoro profundamente la amabilidad que se respira en este entorno. Es inspirador formar parte de una comunidad donde el aprendizaje y el respeto van de la mano.