Me estoy muriendo
Sí, quizás piensas que hablo de una muerte física. Pero ni siquiera la muerte como tal existe, aunque no quiero que me creas.
¿Y si te dijera que tu cuerpo físico es solo el espejo de todo lo que sostienes en tu mente? Que el miedo a la muerte no es tanto miedo a dejar de existir, sino miedo a que desaparezca el personaje con el que te has identificado toda la vida. Ese “yo” lleno de historias, etiquetas, límites y creencias que te hicieron pensar que eras pequeño y frágil. Lo único que realmente muere es esa identidad construida. Pero tú, lo que eres en esencia, la conciencia inmensa que observa, siente y experimenta, eso jamás muere.
Físicamente estoy sana, o eso quiero creer jajajaja, pero por dentro estoy atravesando una auténtica muerte. Están cayendo ideas, patrones y creencias que me han acompañado durante años, estructuras que durante mucho tiempo pensé que eran “yo”. Y ¿sabes qué es lo diferente esta vez? Que no me estoy resistiendo. No estoy intentando salvar lo que se desmorona. No me estoy aferrando ni luchando por sostenerlo. Estoy permitiendo que se vaya. Y en esa rendición hay una paz inmensa. Porque al dejar caer lo que no soy, empiezo a sentir lo que realmente soy: algo mucho más grande de lo que mi mente había definido. Tan inmensa que los únicos límites que existen son los que yo misma he creado creyéndolos reales.
Se está muriendo la versión de mí que necesitaba caer bien. La que medía cada palabra por miedo a incomodar. La que confundía ser buena persona con ser agradable. La que pensaba que amor era aprobación.
Durante años he vivido pendiente de la opinión de los demás. De si lo estaba haciendo “bien”. De si alguien se sentía incómodo conmigo. De si mi decisión iba a decepcionar.
Me agota sonreír cuando quiero poner límites. Me agota decir “sí” cuando por dentro es un “no”. Me agota escuchar tu película cuando esta me importa una mierda. Me agota sostener una imagen que no soy yo, pero que cumple con tu expectativa sobre mi. A la mierda tus expectativas.
Me estoy muriendo a la rigidez, a la necesidad de encajar, a la niña que aprendió que portarse bien era no molestar.
Estoy soltando la creencia de que si alguien se enfada conmigo, he hecho algo mal.
Estoy soltando el personaje que quizás era el que te caía bien. Quizás nunca me has llegado a conocer de verdad. Y quizás la versión que sale ahora, con más autenticidad, más verdad y más compromiso no te caiga bien. Porque no va a cumplir tus expectativas. Voy a ser mas directa y más honesta conmigo misma y quizás no, te aseguro que va a dañar a tu personaje. Sobre todo si tu personaje busca ser especial, si busca mi aprobación o si busca caerme bien.
Así que sí, me estoy muriendo. Despido con amor a la Amanda que necesitaba aprobación constante.
A la que buscaba validación fuera en lugar de escucharse dentro. A la que confundía amor con complacencia.
Y en esa muerte estoy encontrando la pura libertad.
Porque cuando ya no necesito caer bien, empiezo a ser real. Cuando ya no necesito gustar, empiezo a respetarme. Cuando ya no necesito demostrar que soy buena persona, empiezo a vivir desde el amor de verdad.
Si esto te remueve,
quizá tú también necesitas morir.
Y ojalá tengas el valor de permitirlo. Porque la muerte es solo para los valientes. Pero para vivir hay que morir. De lo contrario, estarás sobreviviendo.
¿Me haces un favor? Elimina toda expectativa que tengas sobre mí. Si no lo haces, mi forma de ser, puede que te haga pupita. Allá tú.
11
4 comments
Amanda Delgado
3
Me estoy muriendo
powered by
Brújula de INSTITUTO CONECTA
skool.com/brujula-2638
Espacio mensual para reconectar contigo, inspirarte y rodearte de gente real. Sin máscaras. Sin ruido. Solo verdad, dirección y paz.
Build your own community
Bring people together around your passion and get paid.
Powered by