¿Sabías que en la oscuridad total... tus sentidos tardan exactamente siete minutos en despertar?
Es el tiempo que necesita tu biología para dejar de usar la visión de día y activar por completo tu visión de profundidad. Es el momento exacto en el que dejas de buscar fuera... para empezar a ver en lo oscuro.
Tu cuerpo es perfecto. Tu estancamiento no es un muro, es solo la señal de que hay respuestas que, por más que las busques, jamás vas a encontrar en la luz... porque ahí no están.
Lo que no ves de ti, también eres tú. Y ahí, en el silencio de tu sombra, está lo que te falta para estar completa y ser libre.
Suelta el control de lo que ves. Vamos a integrar tu otra mitad y encender la luz de tu sombra. En este método inmersivo donde lo evidente descansa, para que la maestría comience.