Después de 10 años trabajando en el mismo lugar, me sentía sin ganas, sin motivación, sentía que no tenía ilusión por enseñar ya de esa manera, pero si había otras maneras de querer enseñar desde otro ámbito que rondaban por mi cabeza. Decidí saltar al vacío, perder económicamente lo que suponían tantos años y apostar por mi. Aposté por lo que me apasionaba, sin saber si saldría bien o mal. Gracias a la vida todo salió bien y además me demostré la valentía, lo valiosa que soy como trabajadora, ya que siempre me implico demasiado, más de lo que debería, es decir, como si fuese mi propio negocio, teniendo todo bajo control para que no haya ningún tipo de problema. Como siempre en esas ocasiones, los superiores, suelen aprovecharse, en vez de ser inteligentes y cuidar de ese tipo de trabajadores. Estoy orgullosa de la manera en la que trabajé, ya que di todo lo mejor de mi y lo hice todo desde el corazón y de la mejor manera posible, aunque no lo supusiesen ver. (Cuando me fui, fue cuando fueron conscientes de mi pérdida). Dos años después, una vez más cogí las riendas de mi vida y tomé la decisión de trabajar por y para mi. Me cansé de trabajar para personas que no valoran a personas, personas egoístas que solo ven su propio culo y el poder del dinero. Fue un regalo de la vida poder volver a saltar al vacío, confío demasiado en mi persona, fue un regalo de mi para mi. Estoy orgullosa de mi.💟