💛 Reflexión Muchas veces el dolor no viene solamente por la pérdida de nuestro hijo. También viene por la pérdida de todo aquello que imaginábamos vivir junto a él. Esperábamos verlo crecer, cumplir sueños, celebrar cumpleaños, compartir momentos especiales y acompañarlo en diferentes etapas de su vida. Sin darnos cuenta, además de despedir a nuestro hijo, también tuvimos que despedir muchos planes, ilusiones y expectativas que habitaban en nuestro corazón. Y cuando la realidad no coincide con lo que esperábamos, aparece el sufrimiento. No porque estemos haciendo algo mal, sino porque somos madres y amamos profundamente. Aceptar la realidad no significa estar de acuerdo con ella. Aceptar la realidad significa reconocer lo que es, para poder encontrar la fuerza necesaria para seguir caminando un día a la vez. 🛠 Herramienta de hoy Haz dos columnas en una hoja. En la primera escribe: "Lo que esperaba." En la segunda escribe: "Lo que hoy es mi realidad." Observa ambas columnas con amor y sin juzgarte. Permítete reconocer aquello que has perdido y también aquello que todavía permanece en tu vida. 📖 Versículo "Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas." Proverbios 3:5-6 🌱 Reflexión para llevar contigo hoy No siempre podemos elegir nuestra realidad. Pero sí podemos elegir cómo caminar a través de ella de la mano de Dios. 💬 Participación ¿Qué expectativa te ha costado más soltar desde la partida de tu hijo?