Cuando emprendí en el mundo de los Comics aprendí una lección fundamental a los 19 años.
Hubo una época muuuuy muuuuy lejana en la que emprendí en el mundo de los Comics. Y aprendí una lección fundamental a los 19 años. Quería crear la primer tienda online de comics 100% online de Argentina. "Arachnid Comics" (aguante spiderman) Trabajaba más que nunca y avanzaba menos que nunca. Estaba ocupadísimo todo el día, pero en realidad... Estaba evitando lo único que importaba. Mejoraba el logo. Afinaba la presentación de los productos. Reescribía la web por quinta vez. Todo se sentía como progreso. Nada era progreso. Porque en el fondo había una sola tarea que realmente importaba y que yo sistemáticamente ignoraba: salir a hablar con clientes y escuchar si alguien quería comprarme comics. No lo hacía por una razón muy simple y muy difícil de admitir. Le tenía miedo al no. Mientras no salía a validar, la idea seguía siendo brillante. Seguía siendo posible. Seguía siendo mía. El día que saliera al mercado y alguien me dijera que no le interesaba, todo ese castillo se derrumbaba. Entonces elegía inconscientemente quedarme ocupado. Productivo. En movimiento. Literalmente estuve así CUATRO MESES (!!!!!!!!) un 33,33% del año. Y eso es lo más peligroso que le puede pasar a un emprendedor. Trabajar como pollo sin cabeza. Hoy lo veo todo el tiempo en los fundadores que llegan a Novolabs. Trabajan muchísimo en 'pulir sus ideas'. Y cuando les preguntamos cuándo fue la última vez que hablaron con un cliente real, la respuesta casi siempre es la misma. Un silencio largo. La tarea que más importa siempre es la que más incomoda. Y casi siempre tiene que ver con poner tu idea frente a alguien que puede decirte que no. Ese no no te destruye. Te ahorra meses de trabajo en la dirección equivocada. ¿Seguís ocupado evitando lo que importa? 👉 Novolabs Startup School