Hay una frase que se repite en miles de hogares después de una separación. Se dice sin mala intención. A veces se dice creyendo que protege. Y sin embargo es una de las que más peso pone sobre los hombros de un niño. La frase es esta: "Cuéntame, qué hace papá cuando estás con él." O su versión contraria: "Cuéntame, qué dice mamá de mí." En el momento en que un hijo se convierte en fuente de información sobre el otro progenitor, deja de ser un niño y empieza a ser un mensajero. Y los mensajeros cargan con cosas que no les pertenecen. No siempre es consciente. No siempre es malintencionado. Pero el efecto en el menor es el mismo independientemente de la intención del adulto. Si alguna vez te has sorprendido haciendo esta pregunta, no es un juicio. Es una señal de que hay algo que gestionar de otra forma. Y para eso estás aquí