hola, soy mamen. 👋 Y si he abierto the dōor es, en parte, porque me apetecía tener un lugar así. Llevo muchos años escribiendo, compartiendo ideas y hablando de negocios. Y hay algo un poco raro en hacerlo siempre hacia fuera: publicas, mandas una newsletter, cierras el portátil y a veces no tienes ni puta idea de qué pasa al otro lado. 😂 Si alguien pensó hostia, sí. Si alguien pensó Mamen, ni de coña. Si abrió una pregunta. Si ayudó a tomar una decisión. O si la pobre newsletter acabó criando malvas entre otros 147 emails sin abrir. Yo ese ghosting no lo llevo muy bien. 👻 Prefiero saber de vosotras. Qué pensáis, qué os pasa, qué os chirría, qué os abre una pregunta. Me apetecía que mis ideas tuvieran un sitio donde poder volver convertidas en conversación. Por eso existe the dōor. Yo iré trayendo cosas random que estoy pensando, investigando, probando o cuestionando. Algunas tendrán forma de the nōte (mis chapas, sorry not sorry), otras de the këy (vuestros recursos) y, cuando algo merezca más espacio, quizá nos encontremos en the hāll (nuestros encuentros 🎉). Pero lo que más me interesa es qué pasa después de publicarlas. Qué ves tú. Qué te hace pensar. Dónde no estás de acuerdo. Qué pregunta te abre. Qué está ocurriendo en tu negocio que yo, desde aquí, no puedo ver. Fuera de todo esto soy ariana de manual, mente neurodivergente incapaz de dejar de investigar cosas, lectora voraz y señora que considera el café con libro un ritual sagrado. ☕ Y mi melón ahora mismo es precisamente este: ¿podemos construir una comunidad online en la que la gente no esté todo el rato consumiendo o vendiendo, sino pensando, hablando y conociéndose de verdad? Así que ese es mi experimento con the dōor. Yo pongo la primera idea encima de la mesa. Vosotras hacéis que deje de ser solo mía. Ahora te toca a ti. 👇 māmen 🖤