El domingo estaba en misa y el padre, en la homilía, dijo algo que me impactó: "Humildad es tener la capacidad de reconocer nuestras cualidades". Y remató: "Porque Dios no hace porquerías, hace seres perfectos". Soberbia es no reconocer los talentos que se nos dieron. A veces confundimos la humildad con el silencio, con el hacerse chiquito, con el "no es para tanto". Tienes talentos, tienes dones y tienes cualidades increíbles. Me quedé pensando, ¿Cuántas veces nos cuesta horrores aceptar en lo que somos buenas? ¿Por qué nos sentimos arrogantes si reconocemos nuestro talento? Hoy, que muchas estamos en este proceso de re-descubrir nuestra identidad y propósito: ✨ Acepta lo bueno que eres ✨ Acepta tu luz. Porque, créeme (y créele al de arriba o en quién creas), tú no eres ningún error. En este camino de construir nuestra identidad, tanto profesional como personal, a veces el mayor obstáculo somos nosotros mismos. Así que hoy quiero invitarlos a un ejercicio de verdadera humildad. 👇 Reconoce una cosa (solo una, para empezar) que haces espectacularmente bien. Sin "peros", sin vergüenza y sin excusas. Empiezo yo para romper el hielo: Soy muy buena transformando temas complejos en procesos simples. ¿Y tú? ¿Qué es eso que haces genial? PD: Recuerda, no somos porquerías. Somos geniales. 😉