Hoy me llegó el día de reflexión
Familia, esta semana siento con mucha fuerza cómo la vida va a mil. La ilusión de dar lo mejor a mi comunidad. La avalancha de ideas que llegan sin pedir permiso. Las ganas de hacerlo todo, de no perder ninguna oportunidad, de avanzar rápido. Y entonces aparece la realidad: solo tenemos 24 horas al día, Un cuerpo y Una cantidad limitada de energía. Cuando intento abarcarlo todo, lo que ocurre no es expansión, es dispersión. Hago de todo… pero los resultados no llegan: Los avances son mínimos y La energía se dispersa. Leyéndolos por aquí, siento que no soy la única. Muchos estamos en esa misma frecuencia: queriendo hacerlo bien, queriendo construir algo grande, pero desde un estado interno que no siempre es coherente. Y aquí viene algo clave, que yo he podido aprender desde mi experiencia y poner en práctica: el cuerpo físico no es un obstáculo en el camino del negocio, es el instrumento. Tu cuerpo es el que determina si tu energía se expande o se bloquea.Si lo que estás creando se materializa con fluidez… o se vuelve pesado, lento y agotador. ¿Cómo reconocer la diferencia? Cuando algo está en sincronía, el cuerpo lo sabe antes que la mente. Se siente liviandad. Todo fluye. Respiración amplia. No hay lucha. Ese es el camino más rápido hacia un resultado, porque mente, cuerpo y corazón están en sincronía, hablando el mismo idioma. Pero cuando algo se contrae… cuando aparece tensión, peso, rigidez o cansancio constante, es porque una de estas tres partes está resistiendo. Y aquí la pregunta que también me hice: Estás creando tu comunidad desde la expansión… o desde la exigencia, el miedo y la prisa? Porque ningún negocio sostenible se construye ignorando al cuerpo. Y ninguna visión prospera cuando el sistema que la sostiene está en tensión. El cuerpo no miente. Y cuando respondí a esa pregunta quedé sorprendida, porque por primera vez en mi vida, siento que esto lo estoy creando desde una energía expansiva, mi cuerpo cada día me regala más energía, más enfoque y disciplina para disfrutar el camino.