El otro día tenía planificada una jornada más o menos larga (para lo que he ido alargando yo mis jornadas), 14-15 km, que, vaya, pensaba que, fuera del esfuerzo físico de la propia salida, no me iba a traer más complicaciones... Resulta que, a las horas, me empezaron unos calambres... Solo decir que fui por la tarde a una piscina con mis hijos, una de esas que te cubren hasta la cintura de agua templada, y no podía parar de hacer el ridículo con gestos extraños, porque se me subían, de manera alterna, las bolas de ambas piernas. No recuerdo haber estado así 😅 Llevaba días sin salir, una semana, a priori hidratado, descansado... Pensando en el reto de fastpacking, esto me manda a casa el primer día, jaja. ¿Os pasa a menudo? ¿Cómo los afrontáis o qué hacéis para prevenirlos?