Esto va a incomodar un poco, pero es algo que casi nadie quiere admitir cuando ve a otros facturando y uno no.
No nos frustra ver que otros vendan porque sean más capaces…. Nos frustra porque vemos que, con la misma información, ellos ya están vendiendo de forma constante… y nosotros todavía no.❌ Ves a compañeros, a personas del mismo programa en el que estás, usando herramientas parecidas, escuchando las mismas clases, aplicando conceptos similares. No son genios. No llegaron antes. No tienen algo mágico que tú no. Y aun así, venden. Eso es lo que incomoda de verdad. Porque no puedes decir: “es que no sé cómo hacer x….”. “es que no tengo acceso a… ”. En el fondo sabes que el problema no va por ahí. La diferencia casi siempre está en algo mucho menos glamoroso: ellos eligieron una sola cosa y se quedaron ahí el tiempo suficiente como para entenderla y hacerla funcionar. Mientras tanto, tú hiciste lo que hace la mayoría. Probaste algo, no viste resultados rápidos, dudaste. Cambiaste el mensaje. Ajustaste la idea. Pensaste que el problema era el producto, luego que era el contenido, luego que era la plataforma. Y cada cambio te dio una sensación momentánea de avance, pero te alejó de lo único que genera resultados reales: CONTINUIDAD CON INTENCIÓN . Yo también estuve ahí por muchísimos años .. Convenciéndome de que estaba “probando opciones”, cuando en realidad estaba evitando quedarme el tiempo suficiente en una sola dirección como para enfrentar la incomodidad de mejorarla de verdad. Es mucho más fácil cambiar de camino que aceptar que el camino necesita más trabajo. Más ajuste. Más claridad. Por eso duele ver a otros avanzar. No porque ellos sean mejores, sino porque su progreso te recuerda que el tuyo no depende de descubrir algo nuevo, sino de dejar de huir cada vez que algo no sale como esperabas. La mayoría no fracasa por falta de conocimiento. Fracasa porque nunca se queda quieta el tiempo suficiente para que el conocimiento empiece a dar frutos. Y esto es clave entenderlo: Vender de forma constante no suele ser el resultado de una gran idea, sino de una idea simple empujada durante el tiempo correcto.