Largas fueron las 4 semanas hasta el segundo combate para Shikoku, Dante no había dejado de echarse la culpa, un segundo de confianza desmedida le había costado la vida a sus compañeros y potencialmente a cientos de personas. Sin embargo la incorporación de Sigfried fue una brisa de aire fresco para la escuela rural, Los Gaijin, encontraron el ritmo en el segundo combate, logrando desmantelar a un oponente rudo, la durabilidad del joven Dante, sumado al incansable apoyo de Reymond permitieron a Sigfried hacer un trabajo metódico y a conciencia que permitió asegurar la victoria. Con un 3-0 contundente la escuela rural busca posicionarse como favorita al torneo de Dones mientras se preparan para su siguiente combate. En la foto la arena rugió con un final a toda orquesta