Si te digo que pienses en felpudo rojo, vas a pensar en un felpudo rojo. Si te digo que NO pienses en un felpudo rojo, quizás piensas en un felpudo azul, pero aunque sea durante una mínima fracción de segundo vas a estar pensando en no pensar en un felpudo rojo, y eso significa que ya has vuelto a pensar en un felpudo rojo. "Adrián, me importa una mierda un felpudo rojo, azul o multicolor". Vale, pero, ¿te importa una mierda con TODAS las cosas que dices "no quiero esto"? Aquí tu respuesta será "no", obvio, y te preguntarás: "¿qué hay de malo en esto?". El problema es que tu inconsciente no distingue entre el no y el sí. Si no te gusta algo y dices "no me gusta esto" lo que va a pasar es que a pesar de que no te guste tu mente solo pensará en que no te gusta. En cambio, si por ejemplo no te gustan tus notas y piensas "quiero tener mejores notas" es muy distinto a pensar "no me gustan mis notas", porque diciendo una de estas frases vas a tener constantemente en la cabeza que lo haces mal y con la otra vas a tener constantemente en la cabeza que quieres ser mejor. Luego hay otra versión, y es la de decir "voy a conseguir/hacer esto" en vez de "quiero conseguir/hacer esto", porque con una simplemente lo quieres, y con la otra dejas claro que vas a conseguirlo pase lo que pase. Por eso hay que ir con cuidado cómo dices las cosas, porque si solo quieres pasártelo bien en un juego un rato y dices "voy a ganar" te vas a sentir mal, porque no era ni siquiera lo que querías conseguir y también porque has fallado, en cambio si tu objetivo es jugar un rato y dices "voy a jugar y a ver si gano" y pierdes no pasa nada, y si ganas pues aún mejor. ¿Recuerdas alguna situación en la que puedas simpatizar con esto?