Diciembre se acerca, y con él nuestra odiada pirotecnia. Para muchos perros y gatos es la noche más difícil del año. Se asustan, se escapan, se lastiman. Hay que preparase con tiempo: Identificación: chapita con tu teléfono y, si podés, microchip con datos actualizados. les juro que la mayoría de los animales perdidos se pierde esa noche. Un espacio interior, con ventanas y persianas cerradas, sin acceso a balcones ni terrazas, un rincón con su manta, su cama y algo con tu olor. Ruido de fondo: tele o música. No sacarlo a pasear de noche en estas fechas. Acompañarlo sin retarlo ni sobreprotegerlo. Antes de cualquier medicación o calmante, consultá a tu veterinario con anticipación. No se improvisa ni se dan remedios humanos. S si un animal se lastima o se escapa esa noche, tener claro qué hacer en esos minutos ayuda mucho. ¿Cómo reacciona el tuyo? Contá qué les funcionó otros años.