Has vivido esclavo de la lujuria, toma la píldora roja...
Crecí prácticamente sólo, me crío una madre soltera que con mucho amor tuvo que trabajar día y noche para darme educación y alimento... el problema fue que al no estar presente ella, ni un padre, crecí sin orden, desalineado, sin mano dura, seducido por la lujuria y la pereza. Empecé a ver pornografía como a los 12 o 13 años, de alguna forma sabía que era prohibido, pero nadie me explicó todas las consecuencias destructivas que esto le traería a mi mente, a mi economía, a mi autopercepción, a mis relaciones... a mi futuro en general. Al dejar entrar la pereza, pornografía y música degenerativa a mi cerebro, crecí siendo esclavo de placer inmediato, no lograba terminar lo que estudiaba porque cuando se ponía difícil buscaba placer inmediato y me desenfocaba, no lograba concentrarme, escogía parejas mediocres o que no estaban a la altura de mis expectativas solo porque tenía asegurado el aspecto sexual, ya que en realidad sentía inseguridad, al dejarme no tener control de mis instintos le daba el mensaje a mi subconsciente de que era DÉBIL, inseguro, inferior, sin poder... y eso hacia que no construya nada a futuro, ni a nivel académico, ni económico, ni a nivel de relaciones, ya que en algún momento me encontraba inconforme con mi pareja y obviamente con mis resultados económicos. Lo cual hacia que les rompa el corazón, o me lo rompan a mi, solo me quedaba con frustración de seguir sin ser nadie en la vida. Pasaron años y conocí las apps de citas, la cosa se agravó. Había desarrollado mayor habilidad para las chicas, pero CERO habilidad para concentrarme productivamente, ser constante, disciplinado, y dominarme. Y de todas formas, ninguna de las personas que conocí representaba la mujer que quería en realidad. Siempre estaba inconforme. Al final solo me quedaba con una economía debilitada, sin ahorros, sin fondos de contingencia, sin inversiones reales, sin activos ni ingresos pasivos... mucho tiempo perdido, un sentimiento depresivo y de culpa, y mucha frustración al ver toda mi programación y planeación de mis metas y sueños como adorno en una pizarra.