¿cuales son los tiempos perfectos para dar seguimiento a un cliente?
¡Hola a todos!, espero que se encuentren bien. El día de hoy recibí una pregunta de un cliente que vende servicios de ciberseguridad a otras empresas y observando que ésta pregunta es muy frecuente entre la gente que nos dedicamos a las ventas, me gustaría conocer su opinión y cómo lo manejan. La pregunta que me hacía éste cliente es: ¡Oye Raúl!, si ya le envié a mi cliente una propuesta hace una semana y no contesta ¿cuánto tiempo debo dejar pasar para dar seguimiento y hacerle una nueva llamada ó enviarle un mensaje?. Seguramente que a todos nos ha pasado lo mismo y lo que detecto es la preocupación de mi cliente por hacer un seguimiento efectivo sin llegar a ser una molestia para su cliente pero tampoco caer en el olvido. Una práctica muy común en el mundo de las ventas. es lanzar propuestas con precios y tiempos de entrega, sin hacerle saber a nuestro cliente cuál es el verdadero valor de nuestra propuesta. Por ende, el cliente sólo observará un precio y un calendario, y sobre éstos parámetros calificará tu propuesta. Lo que yo recomendé a mi cliente, es que haga un desglose de la situación actual de su cliente (retos, desafíos, problemas, urgencia, presupuesto, etc...), la posición deseada del mismo (meta perseguida, crecimiento de la empresa, status, aumento de ventas, etc...) y lo que su solución aporta para llevarlo del estado actual al estado deseado para que con ésta información vaya complementando su propuesta en mensajes que puede enviar de forma inmediata. La frecuencia del envío de mensajes depende mucho del tipo de industria y solución que se oferta, pues a menudo no es bien visto que envíes correos diarios ni cada 5 minutos, por lo cual le comenté que 2 a 3 correos por semana donde en cada mensaje le haga saber como resuelve un problema en particular y le ayuda a alcanzar una meta particular (del interés de su cliente por supuesto), podría ayudarle a dar un seguimiento con su cliente y que su propuesta pueda ir adquiriendo mayor fuerza. Asimismo el intentar hacer una llamada por semana (ó con la frecuencia que el cliente nos permita sin cruzar su umbral), puede ser de mucha ayuda.