Buenos días, estoicos. “La dirección es más importante que la velocidad.”— Carl Honoré Vivimos obsesionados con avanzar deprisa: hacer más, responder antes, producir más. Pero los estoicos nos recordarían que acelerar en la dirección equivocada solo nos aleja antes de nuestro destino. No se trata de correr; se trata de caminar hacia donde realmente merece la pena. Reflexión: Hoy no te preguntes cuánto has avanzado. Pregúntate si el paso que vas a dar te acerca a la persona en la que quieres convertirte. Porque una buena dirección, mantenida con constancia, siempre acaba superando a la velocidad. Un abrazo, y a elegir vivir. Carlos