Te has sentido alguna vez separado de todo?
Buenos días mi querida Comunidad, acá les dejo con mucho cariño el mensaje de la semana del Dr.Mario Alonso Puig, dónde nos invita a vivir en el presente, el autocuidado. Así cómo recordarnos que somos parte de un todo. Que lo disfruten mucho 😘. Un abrazo inmenso 🤗 Querido amigo/a, Imagínate por un momento una ola en el océano. Avanza hacia la orilla rodeada de otras muchas olas y, sin embargo, se siente sola. Se percibe a sí misma como algo separado: separada de las demás, separada del agua, separada del mar. Mira la orilla acercarse y piensas, con miedo: "Cuando llegue allí, voy a romperme, voy a desaparecer, voy a dejar de existir". Y sufre. Pero en un instante de profunda lucidez, la ola comprende algo que lo cambia todo: "Yo tengo forma de ola… pero soy parte del océano." En ese momento, el miedo empieza a disolverse. La sensación de separación se desvanece. Ya no se siente sola entre las demás olas, porque entiende que todas son parte de un mismo TODO. Y entonces sucede algo precioso: la celebración de la unidad. A veces, en la vida, nosotros somos esa ola. Pasamos gran parte de nuestros días sintiéndonos separados. Separados de los demás, separados de la vida y, a veces, incluso separados de nosotros mismos. Vivimos corriendo, planificando, preocupándonos por lo que vendrá o lamentándonos por lo que ya pasó. Y en ese ir y venir constante, se nos olvida lo esencial: somos océano. Pero, ¿cómo se vuelve a recordar? ¿Cómo deja uno de sentirse una ola solitaria para reencontrarse con el océano del que forma parte? La respuesta es más sencilla de lo que parece: estando presente. Cuando vamos corriendo de un sitio a otro, cuando vivimos en la cabeza, anticipando o lamentando, no podemos sentir esa unidad. Estamos físicamente con los demás, pero por dentro estamos lejos. Es estando aquí, plenamente, cuando se abre la puerta para volver a sentir la conexión con uno mismo, con los que nos rodean y con la vida. La neurociencia confirma que cuando una persona está plenamente presente, los circuitos cerebrales que se activan son completamente distintos a los que se activan cuando está ausente, aunque físicamente se encuentre en el mismo lugar. Cuando una persona está plenamente presente, su salud mejora. Su salud mental, su salud física y su salud espiritual.